Artes Visuales Univalle

La visión de las artes desde la Universidad Pública


Deja un comentario

Proyecto Jovita: Iconos y cultura popular.

El Grupo  de Trabajo Sienpies nos presenta su propuesta en Práctica Artística con su “Proyecto Jovita”.

Los primeros apuntes de este proyecto pueden encontrarse en sus paginas:

1.  www.jovitafeijoo.com 

Dedicada a la figura de Jovita feijóo Becerra más conocida como “Jovita” en toda la ciudad.

jovitafeijoo.com

pagina web jovitafeijoo.com

2.  www.jovitaescali.com

Dedicada a fortalecer la literatura y la discusión en torno a la Cultura Popular y sus iconos en la ciudad de  Cali y en el planeta Tierra.

Jovita es Cali

logo jovitaescali.com

Grupo de Trabajo Sienpies son: Daniela Barraza – Paola Caro – Fabio lopera.

Grupo de Proyectos junto al profesor: Pablo Van Wong.

Sienpies Group

Logo Grupo de Trabajo Sienpies. Cali. Univalle.

Departamento de Artes Visuales y Estética

Facultad de Artes Integradas

Universidad del Valle

Univalle

Universidad del Valle. Univalle.

Anuncios


Deja un comentario

Yo quiero ver un tren. Tributo a Luis alberto Spinetta.

Yo quiero ver un tren. Tributo a Luis alberto Spinetta.

MTV Unplugged – 1997 (versión completa)

Spinetta-MTV 1997

Luis Alberto Spinetta en desconectado de MTV. 1997.

SPINETTA NOS HACE FALTA!!


20 comentarios

ENTREVISTA INÉDITA. Luis Alberto Spinetta: “Ese fuego que yo quiero en mi música generalmente me rompe el alma”

Hace diez años, Luis Alberto Spinetta recibió a una estudiante de periodismo de 18 años y le habló del amor, la música, la vida, las mujeres, los autos y el miedo a la muerte.

Por Julieta Aíortati

Spinetta iba a cenar al restaurante japonés de la calle Pasco, que queda a cincuenta metros del departamento de mis padres. Por fuera, el lugar pa­rece una casa de familia, no tiene car­teles y las ventanas esmeriladas impi­den espiar hacia adentro. Ahí suelen ir a comer directivos de empresas japo­nesas que llegan en sus camionetas con chofer. El Flaco iba una vez por semana en su Ford Fiesta. A veces llegaba con sus hijos, también fue con Carolina Peleritti, pero la mayoría de las veces iba solo, se sentaba a comer en la barra y hablaba con el dueño.

Me lo crucé varias veces. El encuen­tro duraba el tiempo que a los ojos le toma acomodarse a la oscuridad, y se metía rápido en su auto. Esas noches volvía a casa eufórica.

En ese momento, hace exactamente diez años, estaba por repetir el primer año de la facultad de periodismo y ne­cesitaba una entrevista que me salvara. Entonces le pedí a Sergio, el chico que cuidaba los autos en la entrada del res­taurante, que por favor le pidiera el te­léfono la próxima vez que lo viera. Un día llegué a casa y sobre la mesa había un papelito con un número de teléfono y el nombre: “Luis”.

Spinetta estaba viviendo solo en su estudio, La Diosa Salvaje, después de una mediática separación con Peleritti, y accedió a hablar conmigo, que era apenas una estudiante de dudoso talen­to y, para mi asombro, lo hizo con mayor facili­dad y franqueza que con la que lo haría frente a cualquier otro periodista de cualquier medio importante después de eso.

La cita fue a las tres de la tarde; ya había em­pezado la primavera, pero todavía hacía frío. Yo, que finalmente pasé de año, estaba tan nerviosa que lo primero que le dije fue: “Hola, Luis, nece­sito hacer pis. ¿Puedo pasar al baño?”. La tapa del inodoro tenía la forma de una guitarra.

AL DESNUDO Spinetta en 2001, retratado por Eduardo Martí para RS.

AL DESNUDO Spinetta en 2001, retratado por Eduardo Martí para RS.

Spinetta me pareció altísimo. Estaba vestido con un jogging y un gorro de polar en la cabeza, arrastraba los pies y, cada vez que sonaba el te­léfono, atendía diciendo: “Alitalia”.

La entrevista fue en el living del estu­dio, y duró un cásete y medio. A mitad de la charla, cuando di vuelta el virgen transparente, tuve miedo de que me di­jera ya está. Pero no, fue paciente y amo­roso. En esa época estaba terminando de grabar Para los árboles, y me contó que esa mañana había estado escuchan­do Joni Mitchell y D’Angelo.

En el lado A del cásete, la cinta em­pieza directamente con su voz diciendo: “Para continuar se necesita que todos nazcan y mueran, nazcan y mueran, nazcan y mueran”.

¿Cómo es eso?

Es un latir, entonces al latir, hay evi­dentemente un desenvolvimiento y una contracción. Los astrónomos dicen que, supuestamente, la galaxia se encogería en un inmenso agujero negro para vol­ver a explotar hacia fuera. No sé si el nacer y el morir son movimientos para­lelos. Describir la vida sería como des­cribir un mosquito intentando volar como un jet.

¿Te da miedo la muerte?

Sigue leyendo